Durante la Segunda Guerra Mundial, disminuyó la producción de vehículos para el sector privado, pero Volvo vendió gran cantidad de tractocamiones todo terreno al ejército sueco, con lo que suplió por mucho la ausencia de clientes privados.
A largo plazo, el diseño y la experiencia de Volvo en el desarrollo de vehículos todo terreno, sería un gran beneficio para la producción de vehículos que se utilizarían para construcción.
A finales de los años 40 Volvo incrementó dramáticamente la producción de los viejos vehículos, precursores a la Guerra.