En algunos de sus motores, Volvo ha decidido enfrentar la emisión de contaminantes con un sistema cuya eficacia ha sido probada durante años, SCR: Reducción Catalítica Selectiva. Los motores equipados con este sistema presentan emisiones casi nulas, y un rendimiento de combustible superior.
Esta técnica se enfoca en el tratamiento de los gases de escape producidos. Si los niveles de NOx (Óxidos de Nitrógeno) se pueden disminuir en una cámara posterior al proceso de combustión, el rendimiento del motor puede ser mayor. Es por esta razón que el consumo de combustible no se ve afectado.
El SCR utiliza un convertidor catalítico, en el que se inyecta un compuesto requerido para el tratamiento. Los principales componentes de la sustancia son agua y urea.
La urea es un compuesto del nitrógeno. Cuando la solución de agua y urea reacciona con los gases NOx (Óxidos de Nitrógeno) producidos por el motor, el resultado es vapor de agua y nitrógeno, componentes abundantes e inofensivos de la atmósfera.