En Volvo trabajamos sin cesar para desarrollar motores y vehículos con un consumo reducido de combustible. Este objetivo obedece a que, al reducir el consumo de combustible, se reducen también las emisiones de escape. Por ejemplo: entre 1980 y 2001, la eficacia del motor con un consumo normal de combustible en los modelos F o FH12 de camiones Volvo de 40 toneladas en carretera ha aumentado un 25%.
Sin embargo, además del diseño de los motores y los vehículos, el consumo de combustible de los vehículos de transporte de mercancías está sujeto a una serie de factores, tales como la carga, el conductor, el equipamiento y las condiciones meteorológicas.
El conductor y el propietario
Aunque la resistencia del aire, la resistencia a la rodadura y las especificaciones de la tracción influyen en el consumo de combustible, el peso de carga, sigue siendo el factor más influyente en el consumo de combustible por tonelada y kilómetro. El método de conducción y el estado de las carreteras también influyen en el consumo de combustible. Para una empresa de transporte, la planificación de rutas y el peso de carga constituyen los factores más significativos a la hora de reducir el consumo de combustible.
Especificaciones y equipamiento
El peso del tren y el estado de las carreteras por las que circula el vehículo determinan el modelo de vehículo más adecuado. Los motores más potentes y los trenes más pesados suponen un mayor consumo de combustible. Sin embargo, realizando el cálculo por tonelada/kilómetro, el consumo de combustible se reduce cuando aumenta el peso del tren. Los distintos equipamientos y diseños también influyen en la resistencia del aire y, por tanto, en el consumo de combustible. Si hace las elecciones correctas desde el principio, el ahorro de combustible puede suponer hasta un 10 %.
Otros hechos relacionados con el consumo de combustible:
- La conducción constante en pendiente o en ciudad (con las paradas que conlleva) aumenta el consumo de combustible en más de un 50%.
- Cuando se conduce con viento (y este sopla a una velocidad adicional de 10 m/s), el consumo de combustible puede aumentar en un 18%.
- Si la superficie de la carretera presenta restos de nieve o lluvia, aumenta la resistencia a la rodadura y el consumo de combustible puede verse incrementado en un 10-20%.
- Si la velocidad diminuye de 90 km/h a 80 km/h, se reduce el consumo de combustible en un 6%.
- Si el vehículo efectúa una parada adicional cada 10 km, el consumo de combustible aumenta en un 35% aproximadamente. Si en un tramo de 10 kilómetros se efectúan 10 paradas y arranques, el consumo de combustible aumenta en un 130%.
- El consumo de combustible puede aumentar hasta un 10% si el vehículo no recibe mantenimiento de forma regular y si se utilizan piezas no aprobadas.